Encuentros con la vida silvestre en Montaña de Fuego: la naturaleza al alcance de tu puerta
Ubicado al pie del majestuoso Volcán Arenal y rodeado por 45 hectáreas de exuberante bosque primario y secundario, Montaña de Fuego Resort & Spa combina vistas impresionantes con experiencias de spa profundamente relajantes. Pero lo que realmente distingue a este lugar es su conexión viva con la naturaleza.
Ya sea que viajes en pareja en busca de momentos de contemplación o con hijos de mayor edad con ganas de explorar, aquí descubrirás encuentros auténticos con la fauna local, sin salir de tu habitación. Desde oír el canto matutino de las aves hasta ver monos entre las ramas durante el desayuno, la naturaleza se manifiesta de forma constante y sorprendente.
El bosque que envuelve la propiedad pertenece a la Reserva Privada de Montaña de Fuego, un proyecto de reforestación nacido de la visión de Don Leo, propietario del hotel, durante sus años de juventud. Lo que antes eran terrenos dedicados al pastoreo de ganado lechero, hoy es un bosque primario vibrante que resguarda la biodiversidad local y promueve su conservación.
Este compromiso con la naturaleza ha sido reconocido por la UNESCO, que distinguió la reserva como parte de las Reservas de Biosfera de Costa Rica.
Fauna que te saluda cada día
“Lo que realmente sorprende es encontrar senderos con tanta vida silvestre dentro del hotel. Había muchos animales e insectos, además de una flora hermosa”, comenta Truman, uno de nuestros visitantes satisfechos en su reseña de Tripadvisor. Esta exclamación sincera resume el alma de Montaña de Fuego: un entorno vibrante, lleno de cantos de aves, alas revoloteando y el ocasional movimiento de criaturas del bosque tropical.
En los jardines del hotel y sus senderos autoguiados es común encontrarse con tucanes coloridos, pizotes curiosos y diminutas ranas escondidas entre orquídeas. Muchos de los bungalows se asoman a un entorno verde y frondoso, donde el café de la mañana se disfruta acompañado del espectáculo natural de colibríes o momotos visitando las flores cercanas.
Avistamiento de aves: desde los senderos hasta tu terraza
Montaña de Fuego ofrece un acceso privilegiado a la rica fauna local al estar inmerso en el bosque tropical. Los huéspedes pueden explorar fácilmente el Parque Nacional Volcán Arenal o reservas cercanas, pero parte del encanto está en observar desde la comodidad de su propia terraza, donde colibríes y tucanes pasan revoloteando a pocos metros.

Entre los visitantes es común reportar la presencia de numerosos colibríes, tángaras que revolotean entre las flores y momotos de plumaje brillante que merodean por los caminos del jardín. Ya sea descansando junto a las piscinas termales o caminando tranquilamente entre la vegetación, siempre habrá aves a tu alrededor.
Te invitamos a explorar recursos como los mapas de puntos de observación de Ebird, ideales para identificar las especies que podrás descubrir tanto en el hotel como en el resto de la región.
Habitantes del bosque que te acompañarán a diario
Además de las aves brillantes y las pequeñas ranas de intensos colores, La Fortuna es hogar de una sorprendente diversidad de fauna que podrías encontrar durante tu visita. Monos carablanca y congos se desplazan con agilidad por los árboles, dejando oír sus llamados inconfundibles. Las iguanas verdes aprovechan los claros soleados para descansar y las guatusas, siempre curiosas, a veces se acercan a las orillas del bosque. No es raro ver venados en los senderos más tranquilos, e incluso podrías tener la fortuna de observar un perezoso entre las ramas o, en ocasiones excepcionales, animales tan imponentes como jaguares, pumas o tapires. Cada encuentro refuerza la magia del lugar, recordándonos que el bosque tropical siempre tiene algo inesperado por revelar.

Recuerdos de huéspedes: una vida silvestre que susurra, no ruge
Un huésped comentó: “Tuvimos muchísimas aves y ranas en el jardín durante un día tranquilo en la piscina”, un recordatorio de que el entorno natural del hotel brinda encuentros sencillos pero memorables, sin necesidad de salir de la propiedad. Sentarse en silencio con binoculares mientras los niños exploran con sus cámaras permite disfrutar la naturaleza de forma espontánea.
Por las noches, el atento personal suele guiar a las familias en caminatas nocturnas informales, señalando insectos, especies activas al anochecer y senderos ocultos entre el bosque, una experiencia que, según compartió otra familia, conmovió tanto a los niños como a los adultos.
El recorrido: de la vida silvestre a las vistas del volcán

No es necesario renunciar al confort para vivir la aventura. Tras una jornada de avistamiento en el Parque Nacional Volcán Arenal, los huéspedes pueden pasar con naturalidad a disfrutar de piscinas termales, tratamientos de spa o una vista del atardecer sobre el volcán. La distribución del hotel permite que cada momento fluya: desde escuchar aves al amanecer hasta brindar con un cóctel en la piscina por la tarde, siempre rodeados de naturaleza.
Esta fusión entre vida silvestre, bienestar y cercanía es una de las fortalezas de Montaña de Fuego, donde lo inesperado se vuelve cotidiano: una pequeña rana escondida entre flores o una oropéndola que canta bajo el bosque se convierten en recuerdos imborrables.
Naturaleza que transforma cada experiencia
En Montaña de Fuego, la presencia de la fauna silvestre está entretejida en cada detalle de la estancia. Ya sea en un avistamiento inesperado de aves, una caminata guiada o un paseo por los senderos del bosque, el entorno natural enriquece tanto los momentos de calma en pareja como las experiencias familiares que buscan algo más profundo y auténtico.