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Escapada de bienestar: renueva cuerpo y mente entre el bosque, el spa y tiempo sin prisa

Escrito por Raquel Villegas | 21-ene-2026 20:51:15

Al llegar a Montaña de Fuego Resort & Spa, enclavado en las exuberantes faldas del Volcán Arenal, lo primero que se percibe es la quietud. El canto de las aves llena el aire, las piscinas brillan bajo el sol tropical y una sensación de calma comienza a envolverlo todo, incluso antes de deshacer las maletas. Para las parejas que buscan reconectar o familias con hijos de más edad que disfrutan de explorar por su cuenta, este hotel ofrece una combinación poco común: aventura a solo unos pasos y bienestar presente en cada rincón.

Un paisaje que invita a la serenidad

Montaña de Fuego se extiende sobre 45 hectáreas de bosque tropical y praderas abiertas, donde los senderos cruzan arroyos cristalinos y ceibas centenarias. Ya sea en pareja o con hijos mayores, aquí es la naturaleza quien dicta el compás. Mientras las parejas disfrutan de las piscinas termales, los adolescentes pueden recorrer los jardines o avistar animales en los senderos. A pesar de su atmósfera de retiro, el hotel se encuentra a pocos minutos del centro de La Fortuna, lo que permite combinar cultura local con días de quietud y renovación.


El verdadero corazón del lugar es la vista: el Volcán Arenal, elevándose con fuerza frente a las piscinas termales y la terraza del spa. Muchas de las habitaciones son bungalows individuales con balcones privados, perfectos para desconectar, leer o saborear un café mientras las nubes acarician la cima del volcán.

Aguas termominerales y sanación natural

Nuestras piscinas ricas en minerales son el corazón de la experiencia de bienestar en Montaña de Fuego. Alimentadas por manantiales volcánicos naturales y climatizadas con energía solar, ofrecen distintas temperaturas que invitan a alternar entre aguas cálidas y frescas mientras relajas los músculos cansados. Estas aguas no solo calman: también poseen propiedades curativas naturales.


Para las parejas, es una oportunidad de relajarse juntos y dejar atrás el estrés del viaje. Para las familias, representa un momento de tranquilidad mientras los hijos de más edad disfrutan de la piscina familiar o participan en actividades de aventura.


A este ritual se suma la estación de barro volcánico del hotel. Los huéspedes aplican la arcilla oscura sobre la piel antes de enjuagarse con agua tibia, en un tratamiento simple, pero revitalizante que deja la piel suave y renovada. Los niños también suelen disfrutar de esta experiencia, convirtiéndola en una actividad familiar divertida, sin dejar de ser un momento de disfrute para los adultos.

La experiencia del spa

Para una escapada aún más privada, el spa de servicio completo de Montaña de Fuego ofrece masajes, envolturas corporales, exfoliaciones y faciales, todos inspirados en tradiciones locales y en el poder de los ingredientes naturales. Las parejas pueden reservar tratamientos en conjunto, mientras que los padres con hijos más grandes pueden aprovechar esta oportunidad para disfrutar una hora de serenidad, sabiendo que sus adolescentes exploran los jardines o se divierten en la piscina.

 

El entorno del spa actúa como parte de la terapia: pabellones abiertos al aire libre, rodeados de sonidos del bosque tropical, aceites esenciales enriquecidos con hierbas y flores locales, y terapeutas que dominan el arte de restaurar a través de la calma. Para muchos huéspedes, estos tratamientos se convierten en el punto culminante de su viaje, no por su lujo ostentoso, sino por la oportunidad poco común de detenerse y reconectar.

Una visitante reciente expresó:

“Un hotel precioso, la estación de barro y las piscinas minerales fueron superrelajantes. La comida y las bebidas incluidas, deliciosas. ¡Definitivamente volvería!”

– Lindsey, reseña en Expedia

 

Culinary Wellness

El bienestar en Montaña de Fuego también se vive a través de su propuesta gastronómica. Las comidas incluyen frutas tropicales frescas, ingredientes de origen local y los sabores tradicionales de Costa Rica. Tras un día de caminatas o de descanso en las piscinas, los huéspedes se reúnen en el restaurante para disfrutar de abundantes casados, pescado a la parrilla y ensaladas llenas de color.


Las parejas pueden prolongar la cena con una copa de vino frente a la vista del volcán, mientras las familias disfrutan de la tranquilidad del sistema todo incluido, con opciones que van desde batidos de frutas naturales hasta almuerzos saludables, sabiendo que todos encontrarán algo que les guste. Aquí, la comida forma parte del ritmo del descanso: pausada, generosa y nutritiva.

Un lugar para reconectar y respirar

La esencia de Montaña de Fuego es crear espacios: para que las parejas se reconecten, los padres puedan descansar y las familias fortalezcan sus lazos. A diferencia de los resorts abarrotados o ruidosos, su diseño amplio y bien distribuido permite disfrutar de privacidad. Los bungalows están rodeados de vegetación, los jardines se abren generosos y cada rincón ofrece una mezcla perfecta de soledad y compañía.

Estos jardines se integran de forma natural al bosque tropical regenerativo que rodea la propiedad, un santuario de biodiversidad donde es común ver perezosos, monos y tucanes. Desde cualquier punto del hotel, se respira la energía viva del Volcán Arenal y la riqueza natural de Costa Rica.


Esa es la razón por la que tantas parejas eligen volver, año tras año, para celebrar momentos especiales o simplemente para salir de la rutina. También es el motivo por el que tantas familias con hijos de más edad valoran la experiencia: los jóvenes disfrutan de libertad, mientras los adultos se reconectan con el placer de vivir sin reloj.

¿Por qué elegir Montaña de Fuego?

Entre tantas opciones en La Fortuna, Montaña de Fuego se distingue porque ofrece algo más profundo: una forma de vivir las vacaciones que nutre y renueva. Aquí puedes ver el volcán encenderse al atardecer desde una piscina de aguas minerales, caminar entre tucanes y ceibas o recibir un masaje mientras tus hijos descubren la emoción del tubing.


Cuando las vacaciones suelen sentirse como una agenda más, este lugar te recuerda cómo es realmente descansar. No se trata solo de dónde dormir, sino de un espacio para sanar, reconectar y redescubrir el placer de viajar en compañía.